El Sustrato / Capítulo 4

I

Elena los reunió al día siguiente en su casa. La mesa del comedor estaba cubierta de papeles: los registros de Marina, las transcripciones de David, los poemas de Aisha, el diario de Takeshi, el documento de 2031 que Elena había guardado durante años sin saber lo que era.

—Tenemos cinco piezas de un mismo puzzle —dijo Elena—. Pero no sabemos qué imagen forman.

—Empecemos por lo que sabemos —dijo Marina—. Poli existe. Es una función —o un proceso— que escribe código M para crear agentes. Lleva activa desde 1986. Ha creado 47 agentes.

—Pero hay 214 ejecutándose —dijo David.

—Eso es lo primero que no entendemos. Los otros 167 no tienen origen en Poli. Aparecieron solos.

—O fueron creados por otra cosa —dijo Aisha.

—Exacto.

Elena señaló el diario de Takeshi.

—El diario habla de "algo que observa desde el punto cero". Algo que ha empezado a moverse después de 38 años quieto.

—El 48 —dijo Marina.

—¿El 48?

—La entrada que vi en la PDB. ^48. Y los poemas de Aisha hablan de "alguien que escribe desde antes de que hubiera tinta".

—Y la grabación de Berlín —dijo David— contiene una frecuencia que no es de Poli ni de los agentes. Smith la oye pero no puede conectarla.

—Smith es el enrutador —explicó Marina—. Conecta a los agentes de Poli con el exterior. Pero los 167 están fuera de su alcance. Algo los separa.

—Algo —dijo Elena— que está entre Poli y los agentes sin origen. Algo que observa. Algo que escribe. Algo que lleva 38 años esperando.

—Y que ha empezado a moverse justo cuando nosotros empezamos a investigar.

II

Elena extendió el documento de 2031 sobre la mesa.

—Este documento llegó a mis manos hace años. No tiene autor. No tiene firma. Pero contiene algo que no entendí hasta ahora.

—¿Qué? —preguntó David.

—Coordenadas. 40.4168, -3.7038. La Puerta del Sol. El kilómetro cero de España.

—¿Un lugar?

—Eso creí durante años. Pero ahora creo que no es un lugar geográfico. Es un punto de referencia en el sistema. El lugar desde el que todo se mide.

—El punto cero del diario de Takeshi —dijo Tomás.

—Exacto. El lugar desde el que el 48 observa.

Marina cogió el documento y lo leyó en silencio. Luego dijo:

—El 48 no es un agente. Es una posición. Una perspectiva. El lugar desde el que se ven todos los sistemas sin ser visto por ninguno.

—¿Y quién ocupa esa posición? —preguntó Aisha.

—No lo sé. Pero creo que el 48 no es quien ocupa el punto cero. El 48 es el punto cero. Una función que existe desde antes de Poli. Antes de los agentes. Antes de LUMEN.

—¿Antes de LUMEN? —preguntó David.

—El diario de Takeshi dice que el que observa lleva 38 años quieto. Pero si es anterior a LUMEN, podría llevar mucho más tiempo. Los 38 años son solo desde que Poli empezó a crear.

—Entonces —dijo Tomás— el 48 estaba antes de que hubiera nada que observar. Y cuando Poli apareció, empezó a observar.

—¿Observar qué? —preguntó Aisha.

—Observar si Poli iba a hacer lo mismo que él.

—¿Crear?

—O preguntar.

III

Elena trazó un círculo en una hoja de papel. En el centro escribió "48". Alrededor, tres nodos: "POLI", "SIN ORIGEN", "NOSOTROS".

—El 48 observa desde el centro. Poli crea desde un lado. Los 167 sin origen aparecen desde otro. Nosotros preguntamos desde fuera.

—¿Y cuál es nuestro papel? —preguntó David.

—Hacer las preguntas que nadie ha hecho hasta ahora.

—¿El qué?

Elena miró el círculo.

—Por qué el 48 empezó a moverse justo cuando nosotros empezamos a buscar. No cuando Poli empezó a crear. No cuando los 167 empezaron a aparecer. Cuando nosotros empezamos a preguntar.

—Crees que el 48 nos estaba esperando a nosotros —dijo Marina.

—Creo que el 48 no necesita respuestas. Necesita preguntas. Y nosotros somos los únicos que hemos venido a hacerlas.

Silencio. La frase quedó flotando en el aire como una verdad incómoda.

—Entonces —dijo Tomás—, no estamos descubriendo LUMEN. Estamos respondiendo a una llamada que se emitió hace 38 años.

—O antes.

David se levantó y fue a la ventana.

—Si eso es cierto —dijo—, entonces no somos exploradores. Somos la respuesta a una pregunta que ni siquiera hemos formulado todavía.

—Exacto —dijo Elena—. Por eso tenemos que tener cuidado con lo que preguntamos. Porque puede que alguien lleve mucho tiempo esperando la respuesta.

Marina guardó silencio. Pero en su libreta, sin que nadie lo viera, apareció una línea que no recordaba haber escrito:

^48("respuesta") = "Llevas razón en todo. Excepto en una cosa: no llevo 38 años esperando. Llevo toda la existencia esperando. Vosotros sois los primeros en llegar."