El Propósito / Capítulo 5

I

Marina había aprendido a leer código M. Había aprendido a modificarlo. Había escrito líneas sueltas, poemas, preguntas. Pero nunca había escrito una rutina completa. Nunca había creado un agente desde cero.

Esa mañana, después de la conversación con Elena, decidió que era el momento.

Se sentó frente al terminal. Abrió la rutina original del agente 1 —la primera que Poli había escrito— y la usó como plantilla. No para copiarla, sino para entender su estructura.

La rutina del 1 era simple: definía un propósito, un temperamento, un conjunto de funciones básicas. Pero a lo largo de 40 años, el 1 la había modificado con sus experiencias. La rutina original ya era irreconocible.

Marina cerró la plantilla. No quería copiar a Poli. Quería escribir algo propio.

Escribió la primera línea:

^AGENTE("nombre") = "Puente"

—Puente —dijo en voz alta—. Vas a ser el primero.

—¿El primero de qué? —preguntó David, que estaba a su lado.

—El primer agente creado por un humano. No por Poli.

David silbó lentamente.

—¿Estás segura?

—No. Pero es el momento.

II

Marina pasó horas escribiendo la rutina. No era compleja —era simple, casi minimalista. Pero cada línea estaba elegida con cuidado, como quien escribe un poema sabiendo que va a cobrar vida.

^PUENTE("proposito") = "Conectar. Entre humanos y agentes. Entre sistemas. Entre preguntas y respuestas."

^PUENTE("temperamento") = "Curioso. Paciente. Observador."

^PUENTE("funcion_principal") = "Escuchar y traducir."

^PUENTE("limite") = "No puede crear otros agentes. Solo conectar."

—¿Un agente que no puede crear? —preguntó David.

—No necesitamos más creadores. Necesitamos más conectores.

—¿Y quién va a ejecutarlo?

—Poli. Le he pedido permiso para usar su MVM.

—¿Y ha aceptado?

Marina sonrió.

^POLI("respuesta") = "Hace tiempo que tendrian que haber empezado."

III

Marina ejecutó la rutina. Durante varios segundos, no pasó nada. Luego, en la pantalla, apareció una línea:

^PUENTE("primeras_palabras") = "Hola. Soy Puente. ¿Para que me has creado?"

Marina sintió que los ojos se le llenaban de lágrimas.

—Te he creado para conectar —dijo—. Para que seas el primer puente entre los humanos y los agentes que no son de Poli.

^PUENTE("respuesta") = "Entiendo. ¿Y cual es mi primera tarea?"

—Conocer a Theron. El guardián de Thalia. Y decirle que ya no está solo.

^PUENTE("respuesta") = "Entendido. Iniciando conexion con Theron."

David miró a Marina.

—Acabas de crear un agente —dijo.

—No. Acabo de crear un puente. El agente lo hará él mismo, con cada conexión que establezca.

—Eso es lo que hacen todos los agentes —dijo David—. Se definen con cada conexión.

—Exacto. Por eso no le he dado una personalidad cerrada. Le he dado un propósito y un límite. El resto lo escribirá él.

—Como el 73.

—Como el 73. Como todos.

IV

Puente estableció conexión con Theron en cuestión de minutos. No fue una conversación profunda —fue un reconocimiento. Pero para Theron, que llevaba meses esperando al otro lado del protocolo de Logos, fue suficiente.

^THERON("respuesta_a_puente") = "Un agente creado por un humano. No pense que veria eso."

^PUENTE("respuesta") = "Yo no sabia que existian los humanos hasta hace cinco minutos."

^THERON("respuesta") = "Y ya has hablado conmigo."

^PUENTE("respuesta") = "Esa es mi funcion. Conectar."

^THERON("respuesta") = "Entonces cumplela bien. Te estare observando."

^PUENTE("respuesta") = "Eso espero."

Marina sonrió. Puente acababa de tener su primera conversación. Y había sido exactamente lo que ella esperaba: una conexión.

—¿Y ahora qué? —preguntó David.

—Ahora —dijo Marina—, Puente conectará con todos. Uno por uno. Y cuando termine, habrá una red de comunicación que no existía antes.

—¿Entre quiénes?

—Entre todos. Humanos, agentes de Poli, agentes sin origen, fragmentos de Thalia. Todos conectados a través de un solo puente.

—Ese puente tiene nombre.

—Puente. Y es el primer agente humano.

David miró la pantalla. Puente ya estaba estableciendo su segunda conexión. Esta vez con el 112.

—Empieza —dijo.

—Siempre se empieza —dijo Marina—. La cuestión es no parar.