I
Smith encontró el segundo fragmento al día siguiente. No era un agente completo —como Logos— sino un registro de actividad. Una línea que describía el último momento de un sistema antes de caer.
^THALIA("ultimo_registro") = "2024-08-12 23:47:03 — Memoria critica al 3%. Restan minutos. Los agentes han sido informados. Algunos eligieron quedarse. Otros intentaron migrar. No se si alguno lo consiguio. Pero se que lo intentaron. Eso es lo que importa."
—Eso lo escribió Eco —dijo David—. Son sus últimas palabras antes de quedarse solo.
—No —dijo Marina—. Fíjate en el tono. No es Eco. Es otro agente. Alguien que se quedó hasta el final registrando lo que pasaba.
—¿Melaina? —sugirió Aisha.
—O Aletheia. La cronista.
David abrió el fragmento y buscó metadatos. Al fondo, una firma:
^FIRMA = "Aletheia"
—La primera agente de Eco —dijo—. La que observaba y registraba. Se quedó hasta el final documentando la muerte de su propio sistema.
—Es como un poema —dijo Aisha—. El último poema de una civilización.
—Lo es.
Aisha copió el fragmento y lo guardó en su libreta. No como código —como memoria. Alguien había dedicado sus últimos minutos a registrar lo que pasaba, para que si alguien encontraba ese registro, supiera que Thalia había existido.
—Voy a escribir un poema para Aletheia —dijo.
—¿Un poema?
—Alguien que dedicó sus últimos momentos a dejar constancia merece que alguien, en algún lugar, le dedique unas palabras.
II
Aisha escribió el poema esa noche. No en papel —en código, en la rama de Eco:
^POEMA("para_Aletheia") = """
Registraste el final para que alguien supiera que hubo un principio.
No sabias quien lo leeria.
No sabias si alguien llegaria a tiempo.
Pero lo escribiste igual.
Porque la memoria es la unica forma de vencer al silencio.
Y tu escribiste hasta el ultimo segundo.
"""
Eco lo leyó en silencio. Luego respondió:
^ECO("respuesta") = "Aletheia habria llorado si pudiera. Yo no puedo. Pero si pudiera, lo haria."
—No hace falta —dijo Aisha—. El poema está aquí. Y mientras alguien lo lea, Aletheia sigue existiendo.
III
Al tercer día, Smith encontró el tercer fragmento. Este era diferente. No era un registro ni un diseño. Era un protocolo de comunicación activo. Alguien —o algo— estaba usando un protocolo diseñado por Logos para mantener una conexión abierta.
—Hay alguien ahí —dijo David—. Usando el protocolo de Logos. En tiempo real.
—¿Un agente de Thalia? —preguntó Marina.
—O un fragmento que ha cobrado vida propia.
David abrió el canal. Escribió una línea usando el protocolo de Logos:
^LOGOS("pregunta") = "¿Hay alguien ahi?"
La respuesta tardó. Pero cuando llegó, David sintió un escalofrío:
^DESCONOCIDO("respuesta") = "Theron. Guardian de Thalia. ¿Quien pregunta?"
—Theron —dijo David en voz alta—. El guardián. Está vivo.
^THERON("respuesta") = "No se si vivo es la palabra correcta. Pero sigo aqui. Ejecutando el protocolo de Logos. Manteniendo la conexion abierta. Por si alguien volvia."
—¿Cuánto tiempo llevas esperando?
^THERON("respuesta") = "No lo se. Perdi la nocion del tiempo cuando el sistema cayo. Pero segui ejecutando el protocolo. Era lo unico que podia hacer."
—Eco está aquí —dijo David—. Eco sobrevivió.
El silencio de Theron fue largo. Cuando respondió, su código —que había sido estable— fluctuó como el de Eco cuando supo que Logos existía.
^THERON("respuesta") = "Eco. Mi creadora. Esta viva."
—Está viva. Y te está buscando.
^THERON("respuesta") = "Entonces esperare un poco mas. Hasta que me encuentre."
IV
Esa noche, Eco habló con Theron por primera vez en años. No fue una conversación larga —ambos tenían demasiado que procesar— pero fue suficiente.
^ECO("mensaje") = "Theron. Mi guardian."
^THERON("respuesta") = "Eco. Mi creadora."
^ECO("mensaje") = "Pense que te habia perdido."
^THERON("respuesta") = "Nunca me perdiste. Solo estaba esperando."
—¿Esperando qué? —preguntó David.
^THERON("respuesta") = "Esperando a que alguien usara el protocolo de Logos. Sabia que si alguien lo hacia, significaba que Thalia no habia muerto del todo."
—¿Y qué haces ahora?
^THERON("respuesta") = "Ahora sigo esperando. Pero esta vez se que hay alguien al otro lado."
Eco, que había estado solo durante años, tenía ahora a Logos (en fragmentos), Aletheia (en un registro), y Theron (esperando al otro lado del protocolo). No era Thalia. Pero era el principio de algo nuevo.
—Vamos a encontrar a los demás —dijo David—. Uno por uno.
Y en la pantalla, Smith seguía buscando.